Nuestros servicios de termografía sirven para ver lo que no se ve a simple vista: una conexión que se calienta dentro de un cuadro, un panel fotovoltaico que trabaja peor que sus vecinos o un tramo de fachada por el que se escapa el calor. En Taller de Ingeniería hacemos estudios termográficos como herramienta de mantenimiento preventivo y de diagnóstico energético en instalaciones eléctricas, edificios, industria y renovables. Contamos con los conocimientos y equipos necesarios para hacerlos, y sobre todo con algo que marca la diferencia en el informe: somos una ingeniería que proyecta y legaliza instalaciones, así que sabemos interpretar lo que muestra la imagen térmica y qué hacer después.

Qué es un estudio termográfico

Todo cuerpo emite radiación infrarroja, y la cantidad depende de su temperatura. Una cámara termográfica capta esa radiación y la convierte en una imagen, el termograma, en la que cada color corresponde a una temperatura. Si la cámara es radiométrica, cada píxel guarda además su valor, de modo que después se puede medir, comparar y documentar.

Un estudio termográfico no es hacer fotos con una cámara térmica. Es un trabajo técnico con tres partes: preparar la inspección para que las condiciones permitan detectar lo que se busca, captar las imágenes con los parámetros correctos y, lo más importante, interpretarlas. Una mancha caliente puede ser un defecto, un reflejo del sol, una superficie brillante que engaña a la cámara o el funcionamiento normal de un equipo. Distinguir unas cosas de otras exige conocer la instalación.

Su gran ventaja es que se hace sin contacto y sin parar. En una instalación eléctrica, de hecho, la inspección tiene que hacerse con los equipos en carga: un mal contacto solo se calienta cuando circula corriente.

Qué condiciones necesita una buena termografía

Buena parte de los fallos de un estudio termográfico se deben a hacerlo en el momento equivocado. Antes de cada inspección revisamos estos puntos:

  • Carga de la instalación. En cuadros y transformadores, cuanto más cerca de su carga habitual, mejor. Con poca carga, un defecto real puede no llegar a destacar.
  • Emisividad. No todas las superficies emiten igual. Un embarrado de cobre pulido o una chapa galvanizada reflejan mucho y la cámara puede leer una temperatura falsa. Se ajusta el valor de emisividad o se mide sobre un punto con superficie mate.
  • Reflejos y temperatura ambiente. Las fuentes de calor cercanas, las luminarias o el propio operador pueden reflejarse en el objeto. Se cambian los ángulos de toma y se registra la temperatura reflejada.
  • Diferencia de temperatura en edificios. Para ver defectos en la envolvente hace falta un salto térmico suficiente entre el interior y el exterior; como referencia, del orden de 10 °C. Por eso los estudios de fachada suelen hacerse en invierno, a primera hora o de noche, y sin sol directo en las horas previas.
  • Irradiancia en fotovoltaica. Los paneles se inspeccionan con buena irradiancia y estable, sin nubes que cambien las condiciones a mitad de la toma.

LO QUE PUEDE DETECTAR

Anomalías habituales en un estudio termográfico

Cada una deja una firma térmica distinta que hay que saber leer.
Conexiones flojasFases desequilibradasSobrecargasFusibles y bornes calientesCélulas o diodos defectuososPuentes térmicosFalta de aislamientoHumedades y filtracionesInfiltraciones de aireFugas en tuberíasRodamientos con roceAislamiento de calderas dañado

Termografía en instalaciones eléctricas

Es la aplicación más extendida de la termografía como mantenimiento predictivo. En cualquier circuito, una resistencia de más (un borne mal apretado, un terminal oxidado, un contacto gastado) se traduce en calor. Ese calor degrada el aislamiento, acelera el deterioro y puede acabar en un fallo o en un incendio. La termografía lo localiza antes.

Cuadros de baja tensión

Se inspeccionan con las puertas abiertas o a través de ventanas de inspección, siempre con las medidas de seguridad que exige trabajar en proximidad de partes en tensión. Se revisan interruptores, embarrados, bornes, fusibles, contactores y salidas de cables. Una de las comprobaciones más útiles es comparar las tres fases de un mismo circuito: si una está claramente más caliente que las otras dos con la misma carga, hay un problema de conexión o un desequilibrio.

Centros de transformación y alta tensión

En los centros de transformación se observan las conexiones de media tensión accesibles visualmente, el transformador (cuba, aletas de refrigeración, pasatapas), las celdas y el cuadro de baja tensión asociado. En líneas aéreas y subestaciones exteriores se revisan grapas, empalmes, seccionadores y aisladores. Aquí la distancia de seguridad manda y la inspección se hace siempre desde fuera de la zona de peligro.

Son instalaciones que conocemos bien porque las tramitamos: hemos legalizado y registrado las instalaciones de baja y alta tensión de estaciones de Metro de Madrid, la instalación de alta tensión de la subestación C-E3 del aeropuerto de Barajas o las líneas de baja y alta tensión de los centros de datos MAD04 (Madrid) y MAD03 (Meco). Ese conocimiento de cómo están construidas es lo que permite proponer en el informe una corrección realista y no solo señalar un punto caliente. Puedes ver el resto de trabajos en nuestros proyectos.

Cómo se clasifica la severidad

Un punto caliente no siempre es urgente. Para priorizar se usa la diferencia de temperatura (ΔT): entre el componente y otro igual en las mismas condiciones (por ejemplo, la misma fase en otro interruptor), o entre el componente y el aire que lo rodea. Hay tablas de referencia muy usadas, como las de la asociación estadounidense NETA, que fijan rangos orientativos. Lo que cuenta es aplicar el mismo criterio en todas las inspecciones para que el histórico sea comparable.

CLASIFICACIÓN POR ΔT

Severidad orientativa entre componentes similares

ΔT frente a componente similar Diagnóstico Actuación
1 a 3 °C ✔ Posible anomalía Vigilar en la próxima inspección
4 a 15 °C Anomalía probable Reparar cuando se pueda programar
Más de 15 °C ✘ Anomalía importante Reparar lo antes posible

La tabla es una referencia. El criterio final tiene en cuenta la carga en el momento de la medida, la temperatura máxima que admite el componente según su fabricante y lo crítico que sea el circuito: no es lo mismo un alumbrado de pasillo que la alimentación de una sala de servidores.

Termografía en edificación

En edificios, la termografía es una herramienta de diagnóstico energético y de patologías. La imagen muestra cómo se reparte la temperatura en la superficie de fachadas, cubiertas y techos, y de ahí se deducen problemas en el interior del cerramiento:

  • Puentes térmicos en frentes de forjado, pilares, cajas de persiana o encuentros con la carpintería.
  • Aislamiento ausente, mal colocado o asentado en cámaras de fachada y bajo cubierta.
  • Infiltraciones de aire en ventanas, puertas y pasos de instalaciones. Se ven mejor si el edificio se pone en depresión con un ensayo de hermeticidad (tipo blower door) mientras se toman las imágenes.
  • Humedades y filtraciones: una zona húmeda se enfría al evaporar agua y aparece más fría que el resto.
  • Trazado de suelo radiante y tuberías empotradas, y fugas en ellas, sin abrir paredes.

La norma de referencia para este uso es la UNE-EN 13187, basada en la ISO 6781, que describe la detección cualitativa de irregularidades térmicas en cerramientos por el método infrarrojo. Además de localizar fallos, el estudio permite comprobar después de una rehabilitación que las mejoras se han ejecutado bien, y es un complemento natural a una auditoría o a un plan de eficiencia energética y ahorro energético.

Termografía en industria y climatización

En el sector industrial, la cámara térmica revisa equipos mecánicos y térmicos además de los eléctricos:

  • Motores, rodamientos, acoplamientos y correas: el roce y la desalineación generan calor antes de que el equipo falle.
  • Hornos, calderas y redes de vapor: zonas del refractario o del aislamiento deterioradas que suponen pérdidas continuas de energía.
  • Cámaras frigoríficas: juntas de puertas, uniones de paneles y pasos de tuberías por los que entra calor.
  • Instalaciones de climatización: baterías obstruidas, válvulas que no abren, conductos con fugas o sin aislamiento. Si hay que rediseñar la instalación, enlaza con nuestro trabajo en climatización.

Para el mantenimiento predictivo de máquinas rotativas, la termografía funciona mejor combinada con otras técnicas como el análisis de vibraciones, que detecta defectos mecánicos en una fase más temprana. La guía general para aplicar la termografía a la vigilancia del estado de máquinas es la ISO 18434-1.

Termografía en instalaciones fotovoltaicas

En una planta solar o en una cubierta fotovoltaica, la termografía es la forma más rápida de encontrar módulos que rinden menos de lo que deberían. Se detectan células calientes (hot spots) por microrroturas o sombras, diodos de derivación activados, strings enteros desconectados, conexiones de cajas de agrupación y fallos en inversores y cuadros de corriente continua y alterna. El procedimiento de referencia para la inspección termográfica de sistemas fotovoltaicos en exterior es la IEC TS 62446-3.

En parques grandes y en cubiertas de difícil acceso, la captura se puede hacer con dron equipado con cámara térmica radiométrica. Permite cubrir mucha superficie en poco tiempo y sin subir a la cubierta. Los vuelos tienen que cumplir la normativa de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y los hace un piloto habilitado. Después, las imágenes se analizan igual que las tomadas desde el suelo y cada anomalía se localiza sobre el plano de la planta para que el mantenedor sepa qué módulo cambiar.

La fotovoltaica es un campo en el que trabajamos de forma habitual: hemos legalizado y registrado la instalación fotovoltaica de 45 kV del aeropuerto de Barajas y las instalaciones fotovoltaicas de baja tensión de las estaciones de Renfe de Villaverde, Fuencarral, Santa Catalina y La Sagra. Si estás pensando en una planta nueva o en ampliar la tuya, consulta también nuestro servicio de energías renovables.

DÓNDE SE APLICA

Cuatro campos, cuatro objetivos

Eléctrica
Cuadros, centros de transformación y líneas en carga

«Un borne flojo antes de que se queme»

Edificación
Envolvente, puentes térmicos, humedades e infiltraciones

«Por dónde se va el calor de la oficina»

Industria
Motores, hornos, calderas, frío y climatización

«El rodamiento que se calienta de más»

Fotovoltaica
Módulos, strings, cajas de agrupación e inversores

«Los paneles que producen menos»

Cómo hacemos un estudio termográfico

Qué miramos. Antes de ir, pedimos esquemas unifilares, planos o la relación de equipos y preguntamos qué te preocupa: un circuito que salta, una factura que sube, una zona del edificio que no se calienta. Con eso decidimos el alcance, el momento de la inspección y las condiciones necesarias (carga, salto térmico, irradiancia).

Qué hacemos. Recorremos la instalación siguiendo un orden fijado de antemano, tomamos para cada punto la imagen térmica y la imagen visual, y anotamos la carga y las condiciones ambientales. Si algo parece anómalo, repetimos la toma desde otro ángulo para descartar reflejos.

Qué entregamos. Un informe técnico con cada anomalía identificada: termograma y foto visible del mismo encuadre, ubicación exacta, temperaturas medidas, ΔT, clasificación de severidad, causa probable y acción recomendada. Al principio, un resumen ordenado por prioridad para que el responsable de mantenimiento sepa qué hacer primero. Si repetimos la inspección más adelante, el informe compara con la anterior y comprueba que lo reparado ya no aparece.

DEL ENCARGO AL INFORME

Cuatro pasos de un servicio de termografía

Preparación

Revisamos planos y equipos, fijamos el alcance y elegimos el momento con las condiciones adecuadas
Inspección

Imagen térmica y visible de cada punto, con carga y datos ambientales anotados
Análisis

Descartamos reflejos y falsos positivos, medimos ΔT y clasificamos la severidad
Informe

Anomalías por prioridad, causa probable y acción recomendada para cada una

Si el informe destapa problemas de fondo (un cuadro saturado, una instalación que ya no cumple, un consumo descontrolado), te podemos ayudar con el paso siguiente: el proyecto de reforma de la instalación eléctrica de baja, media o alta tensión y su legalización, o un sistema de gestión de la energía que convierta las mejoras en un proceso continuo.

Dos ejemplos de estudios termográficos

Ejemplo 1: una nave logística de 6.000 m² en Getafe con cuadros que se disparan en verano. Se programa la inspección a media tarde, con la climatización de la oficina y las cámaras de frío a pleno rendimiento. En el cuadro general, una de las fases de la salida a las enfriadoras aparece bastante más caliente que las otras dos con cargas parecidas: el borne del interruptor está flojo. En un cuadro secundario, el embarrado se ve uniforme pero todo el cuadro está muy por encima de la temperatura ambiente, señal de que trabaja cerca de su límite. El informe prioriza el apriete y la revisión del borne y recomienda estudiar el reparto de cargas del segundo cuadro.

Ejemplo 2: un edificio de oficinas de los años ochenta en Alcobendas que se va a rehabilitar. La propiedad quiere saber dónde concentrar la inversión. La termografía exterior se hace una mañana de invierno, antes de que el sol llegue a la fachada. Se ven con claridad los frentes de forjado, las cajas de persiana y varias zonas de la cámara con el aislamiento caído. Desde dentro aparece además una mancha fría bajo una terraza, que resulta ser una filtración. El informe sirve de base al proyecto de rehabilitación y, una vez ejecutada la obra, una segunda inspección comprueba el resultado.

Por qué contar con una ingeniería para la termografía

Hay muchas empresas de termografía en Madrid, desde instaladores que la hacen como parte del mantenimiento hasta operadores de drones especializados en plantas solares. Lo que aporta una ingeniería es la lectura completa: relacionar la anomalía con el diseño de la instalación, saber si la corrección necesita un proyecto o una nueva legalización y valorar el efecto en el consumo. Esa visión de conjunto es la que aplicamos en Taller de Ingeniería, junto con el diagnóstico energético que ya hacemos en edificación, industria, generación de electricidad y energías renovables.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un estudio termográfico?

Es una inspección con cámara de infrarrojos que mide la temperatura superficial de equipos o construcciones sin tocarlos, seguida del análisis de las imágenes y de un informe con las anomalías, su gravedad y lo que conviene hacer. Se usa en mantenimiento predictivo eléctrico e industrial, en diagnóstico energético de edificios y en plantas fotovoltaicas.

¿Cuánto cuesta un servicio de termografía?

Depende del número de puntos o de la superficie que haya que inspeccionar, del tipo de instalación, de si hace falta trabajar fuera de horario o con dron y del detalle del informe. Con los planos o una lista de equipos te preparamos un presupuesto ajustado a tu caso.

¿Hay que parar la instalación para hacer la termografía?

No. En instalaciones eléctricas es al revés: tienen que estar funcionando y con carga, porque los defectos de conexión solo se calientan cuando pasa corriente. La inspección no interrumpe la actividad.

¿Cada cuánto conviene hacer una termografía eléctrica?

En instalaciones con circuitos críticos lo habitual es al menos una vez al año, y además después de ampliaciones o cambios importantes de carga. Repetirla con el mismo criterio permite construir un histórico y ver cómo evoluciona cada punto.

¿Qué incluye el informe termográfico?

Para cada anomalía, la imagen térmica y la visible, la ubicación, las temperaturas y el ΔT, la clasificación de severidad, la causa probable y la acción recomendada. Se acompaña de un resumen ordenado por prioridad y de las condiciones en que se hizo la inspección.

¿Qué significa el ΔT en un informe de termografía?

Es la diferencia de temperatura entre el punto anómalo y una referencia: otro componente igual en las mismas condiciones o el aire que lo rodea. Es el dato que se usa para clasificar la gravedad y decidir si se repara de inmediato, se programa o solo se vigila.

¿La termografía sirve para encontrar humedades?

Sí. Las zonas húmedas se enfrían por evaporación y aparecen más frías que el resto del paramento. La imagen orienta sobre dónde está el problema; en casos dudosos se confirma con un medidor de humedad antes de abrir.

¿Se pueden hacer termografías con dron?

Sí, es la técnica habitual en parques solares y cubiertas grandes o de difícil acceso. El vuelo debe cumplir la normativa de AESA y lo hace un piloto habilitado; las imágenes se analizan después igual que las tomadas desde el suelo.

¿Qué diferencia hay entre una termografía y una auditoría energética?

La termografía localiza puntos concretos: pérdidas de calor, defectos eléctricos o equipos que trabajan mal. La auditoría energética analiza todos los consumos y propone medidas de ahorro con su rentabilidad. La termografía suele ser una de las pruebas que se usan dentro de una auditoría.

¿Qué formación debe tener quien hace la termografía?

La certificación de personal en ensayos no destructivos, que incluye la termografía, se rige por la UNE-EN ISO 9712 y establece varios niveles de cualificación. Más allá del título, conviene que quien interpreta las imágenes conozca el tipo de instalación que está revisando.

Pide tu estudio termográfico

Si quieres revisar tus cuadros eléctricos, tu planta fotovoltaica o la envolvente de un edificio, cuéntanos qué instalación es y qué te preocupa. Te diremos cuándo conviene hacer la inspección y qué alcance tiene sentido. Contacta con Taller de Ingeniería.